El cáncer: Hoy te conozco un poco más, me asustas un poco menos

Empezar con esa palabra, una palabra que en muchos casos es casi prohibida; cada vez más presente en nuestras sociedad y que por desgracia nos afecta a diario, tanto en lo personal, como en lo profesional, puesto que nosotros como profesionales de la salud, nos hemos encontrado casos en la clínica, que durante la exploración y el diagnostico, nos han “saltado las alarmas” y las “ banderas rojas” nos hemos visto en la obligación de DERIVAR de manera urgente a su médico por la SOSPECHA de que hubiera un tumor.

Y es por estas razones, que la primera visita debe de llevar “su tiempo”, porque existen dolores, molestias de los pacientes que pueden confundirse con un simple “dolor de espalda, de hombro, tendinopatia”…  y esa rápida derivación es vital. Un buen profesional debe destacar por un adecuado tratamiento pero también, por ser capaz de derivar adecuadamente y conocer NUESTROS LIMITES.

Recordamos un caso de una chica joven, con un dolor de hombro que nos llamó la atención por síntomas incongruentes y  porque con los años empiezas a tener experiencia en esos casos que “hay algo que no te huele bien”… y llamo posteriormente llorando para agradecer que la deriváramos porque era un tumor maligno. ESAS COSAS NO SE OLVIDAN. Y por desgracia son frecuentes en consulta.

Por todo lo anterior, tenemos que conocer nuestras fronteras y ponernos al día con  todo lo que se está haciendo ahora en este ámbito; y como está ocurriendo en muchas enfermedades, el equipo multidisciplinar en fundamental. Actualmente, el tratamiento convencional se entrelaza mano a mano con la contribución del ejercicio físico como arma para mejorar la recuperación de los tratamientos de quimioterapia y radioterapia, el control de la alimentación…, fisioterapia  y osteopatía en las postcirugias (un ejemplo de ello, en las fases posteriores en la extracción del tumores en pecho etc…) pero también el trabajo de los psicólogos que son un apoyo fundamental en todo el proceso de curación.

Somos CUERPO, MENTE Y ESPÍRITU… y por tanto estas tres partes relacionadas entre si, deben trabajarse al unísono. No frivolizo en ningún momento sobre este tema, pero el aspecto psicológico es primordial ¿Cómo afronto la enfermedad? ¿Hay algo en mi vida con lo que no estoy conforme? ¿Hay problemas internos, ocultos que no estoy escuchando?

Y en ocasiones en consulta, como “tercera personas” vemos en nuestros pacientes, que hay dolencias físicas muy relacionadas con problemas emocionales; Y NO SE INVENTAN EL DOLOR, EL DOLOR EXISTE, pero su origen, es mucho más complejo que un problema articular o muscular…  (Ya se sabe desde hace años, de la complejidad del dolor y sus manifestaciones)

¿Por qué no extrapolar esta visión en el cáncer? Al menos no cerrar esa “puerta”; ocuparnos del cuerpo con todos los tratamientos necesarios,  pero a la vez  también de nuestra mente.

Siempre comparto mi aspiración de que todos los profesionales de la salud, compartamos nuestra visión unos con otros, para ser conscientes de que convergemos mucho en nuestras aspiraciones, conocimientos, dirección de trabajo…y aquí os expongo uno de ellos…

Los reyes Magos me acercaron un maravilloso libro escrito por una paciente mía llamada Maria, “El cáncer: un acercamiento simbólico”, psicóloga que ha vivido muy de cerca este proceso y que os recomiendo a cualquiera que quiera acercarse a esta parte “mental” del mismo.

Conocer de dónde viene esa palabra y por qué se le llama así, la relación con su simbolismo y valorar la importancia de que logremos “una sintonía con nuestra necesidades inconscientes, aceptarlas…para ayudar y recuperar a mantener el equilibrio interior perdido… acercándose a tu totalidad interior, la sanación desde el punto de vista psicológico”

ESTE FRAGMENTO RESUME MUY BIEN lo que intento explicar:  “Y ahí  está el escollo, en el terreno de lo personal, pues los  mensajes que nos llegan del propio cuerpo a veces no pueden ser escuchados, porque nos llegan con ese frágil lenguaje que hemos aprendido a  escuchar explicaciones racionales y lugares comunes que nos alejan cada vez más de lo que nuestros cuerpos , nuestra base instintiva , nuestro estómago, nuestro pecho, nuestro plexo solar, diafragma, garganta , pulmones, respiración, corazón…nos están pidiendo con una voz desgraciadamente inaudible para nosotros…”

Cuando leo estas palabras de Maria, soy consciente de que al final, debemos rendirnos a la complejidad de que somos UN TODO, y no podemos seguir luchando en separarlo. De ahí, los enfoques globales, incluso en enfermedades como el CÁNCER.

Os recomiendo que leáis el libro, por curiosidad, por responsabilidad (si eres sanitario y no tienes conocimientos de psicología te dará luz), por una búsqueda interior… o por saber un poco más como funciona nuestra “cabecita” a veces…

Pero Maria no es la única, existen numerosos artículos y libros que nos muestran lo inseparables que somos. Recuerdo por ejemplo, el libro ¿Por qué las cebras no tienen úlceras? De R.M. Sapolsky que expone la  relación  directa entre el estrés y las consecuencias físicas en nuestro cuerpo (emocional o físico); nuestros pensamientos, diálogo interior, es capaz de aumentar y disminuir el estado de nuestro sistema inmunitario.

El cirujano español Mario Alonso Puig, miembro de la Asociación Americana para el Avance de la Ciencia y socio de la Harvard University Medical School sostiene sin ambages que la vida en sí es un milagro y todo lo que pasa en ella es algo extraordinario. Desde su punto de vista, el triunfo en la vida depende un 20% del talento y un 80% de la voluntad que se pone en lo que se hace. Según sus propias palabras, “lo que el corazón quiere sentir, la mente se lo acaba mostrando”. Mario Alonso recorre el mundo impartiendo conferencias en las que despliega un interesante haz de luz sobre la existencia.

“En la vida, todo depende de la percepción de la cual nos valemos para sentirla”, afirma Mario Alonso Puig, y continúa, “el miedo forma parte consustancial de la existencia, hasta tal punto, que sin él seríamos insensatos”.

Todo lo expuesto antes, es una opinión personal, mi visión de cómo nuestra mente, nuestras LUCHAS INTERIORES, NUESTRO DIALOGO MÁS PROFUNDO DEBE DE SER ESCUCHADO, ALGO QUE SE HA PERDIDO ACTUALMENTE, Y QUE QUIZÁS ESTA PARTE MÁS LIGADA A LO MÁS INTIMO DE NOSOTROS SE DEBE RECUPERAR, MÁS AÚN EN AQUELLOS MOMENTOS DONDE NUESTRO CUERPO SE VE AL LÍMITE;  Todo ello compaginable con todo el arduo trabajo que realizan a diarios todos los profesionales sanitarios y que tanto valoro por experiencia personal y profesional. Solo pretendo ver un poco más “allá” y que todos veamos un poco más “hacia adentro” entre el ruido, las prisas, del día a día.

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